Curso Relaciones sanas y conscientes:
No empieza por el apego ni por la autoestima. Empieza por darte la referencia que nunca tuviste de lo que es básico en una relación.
¿Y si soy yo que pido demasiado?"
Llevas tres días sin saber de él. Intentas no darle vueltas. Pero estás pendiente del móvil, releyendo la última conversación buscando alguna señal de qué has podido hacer mal.
Cuando por fin aparece con un mensaje “¿qué tal?”, sientes alivio. Un alivio que dura exactamente lo que tarda en desaparecer de nuevo.
Empiezas a conocer a alguien que te gusta y, antes de que pase nada, ya estás pensando si lo que sientes es demasiado. Si estás siendo muy intensa. Si deberías ir más despacio para no asustarle.
No te encuentras bien en la relación, pero tampoco sabes si es que algo va mal de verdad o si el problema eres tú. Así que te quedas. Un poco más. A ver si cambia.
Y te dices: “Nadie es perfecto, yo también tengo mis cosas. Con lo cerrado que suele ser, bastante hace que me haya llamado.”
Y lo peor no es la situación. Lo peor es que ya ni sabes si lo que sientes tiene sentido. Si lo que necesitas es válido. Si estás exagerando.
El problema real no es que pidas demasiado. Es que llevas tanto tiempo sin ver lo que es básico que has perdido la referencia de lo que mereces.
Por qué todo lo que has intentado te ha dado alivio, pero no claridad.
Has hecho cosas. Has leído, has buscado, has intentado entenderte. Puede que hayas hecho algún curso, listas mentales de todo lo que esa relación no te daba.
Y en el momento, algo se movía. Sentías ese “sí, tiene razón, aquí no es”. Pero a los días volvías a dudar. Volvías a justificar. Volvías a quedarte.
No es porque no hayas puesto suficiente de tu parte. Es porque ninguna de esas cosas te ha dado lo primero que necesitabas.
Puedes saber con todas tus fuerzas que quieres una relación sana. Pero si nunca has visto cómo se ve una —si en tu experiencia no tienes ese punto de referencia— no tienes coordenadas. Y sin coordenadas, no puedes saber si te estás acercando o alejando. No sabes si lo que estás viviendo es lo normal, lo poco o lo que mereces.
Por eso quizá esos libros te ha hecho entender de dónde vienen tus patrones, pero no te han dado una guía concreta de qué señales mirar cuando estás conociendo a alguien.
Por eso los posts y el contenido te dan ese momento de “sí, yo también”, pero la emoción pasa y sigues sin saber si lo tuyo es una señal real o si estás siendo demasiado exigente.
Por eso las listas de red flags te dicen qué evitar, pero no construyen el criterio propio para que puedas evaluarlo tú misma, sin depender de lo que te digan tus amigas.
Yo lo sé porque lo viví. Normalicé que me llamaran solo a última hora, que cancelaran planes, que me dejaran esperando. No porque fuera tonta, sino porque eso era lo único que había conocido como relación. Y sin la referencia de lo que era básico, lo poco me parecía normal.
Ese es el punto de partida de este curso. No el apego, no la autoestima, no los patrones. Las bases. Porque sin ellas, todo lo demás se construye sobre arena.
Primero la referencia. Luego todo lo demás.
Módulo 1: El mapa de lo que es básico
Módulo 2: Las señales que has aprendido a ignorar
Hay cosas que no ves porque las has normalizado. Este módulo te ayuda a identificar cuándo una relación empieza a no ser saludable y por qué a veces es tan difícil reconocerlo aunque ya lo sabes.
Empiezas a ver las primeras señales cuando todavía puedes hacer algo con ellas. No meses después, cuando ya has invertido demasiado.
Módulo 3 :Lo que se repite no es mala suerte
Son personas distintas con distintos nombres, pero hay algo común. Aquí identificas qué patrones repites, de dónde vienen y qué creencias los están alimentando sin que te des cuenta.
Cuando ves el patrón con claridad, deja de sentirse como algo que te pasa. Empieza a sentirse como algo que puedes cambiar.
Módulo 4: Poner límites desde la seguridad
La diferencia entre seguir igual y tener una referencia propia.
Antes
- Te preguntas si lo que sientes tiene sentido o si estás exagerando. Y como no lo sabes, te quedas.
- Cada vez que alguien te da menos, tu listón baja un poco más. Sin darte cuenta.
- Preguntas a amigas qué harían ellas. A veces te quedas con más dudas que antes.
- Sabes que algo no va bien, pero no encuentras el momento de irte. Siempre hay un pero.
- Tu autoestima se va resintiendo poco a poco y cada vez te sientes con menos derecho a pedir más.
después
- Tienes una referencia propia. Por primera vez puedes ver con claridad si lo que estás viviendo es lo normal, lo poco o lo que mereces.
- Reconoces las primeras señales. No esperas meses a ver si cambia algo que ya te estaba diciendo que no iba a hacerlo.
- Si tienes dudas, vuelves al curso. Tienes una guía concreta a la que acudir, no un bucle de preguntas.
- Tienes herramientas para comunicar lo que necesitas desde la seguridad.
- Diferencias las migajas de lo que es el amor.
Cada semana que pasa sin esa referencia, el patrón se refuerza. Lo que antes te parecía poco, empieza a parecerte normal. Y cada vez se hace más difícil salir.
PRECIO: 60€
Por qué sé que esto funciona. Porque lo viví.
Durante mucho tiempo fui yo la que siempre proponía. La que estaba disponible. La que tiraba del carro. No porque quisiera, sino porque no había conocido otra cosa y porque, cada vez que pedía algo diferente, la respuesta era la misma: que pedía demasiado, que era muy exigente.
Y me lo creí. Dejé de pedir. Me fui conformando. Primero con poco, luego con menos. Normalicé que me llamaran solo a última hora, que me cancelaran planes, que estuviera siempre a la espera. Pensé que así eran las relaciones.
“No era que pidiera demasiado. Era que le estaba pidiendo a alguien que no podía darme lo que necesitaba. Y sin la referencia de lo que era básico, no podía verlo.”
Cuando recuperé esa referencia, cuando entendí de verdad qué es básico en una relación y dejé de darlo por sentado, algo empezó a cambiar. Tenía claridad sobre lo que había estado normalizando. Y desde esa claridad, pude empezar a tomar decisiones diferentes.
Este curso lo construí para darte lo que a mí me faltó durante años: ese mapa de referencia que nadie te enseña y sin el que es imposible saber si lo que estás viviendo es lo normal, lo poco o lo que mereces.
Cómo funciona
Tener la referencia que nunca tuviste por:
Relaciones sanas y conscientes
60€
Pago único. Acceso de por vida.
– 4 módulos en vídeo (no más de 10 min cada uno).
– 4 cuadernos de trabajo para pasar todo a la práctica.
– Tu guía de referencia para volver cuando lo necesites
– Acceso inmediato y de por vida + actualizaciones.
Así se ve cuando tienes la referencia que nunca tuviste.
Preguntas frecuentes.
Lo entiendo, y por eso quiero ser muy honesta contigo. La mayoría de cursos sobre relaciones trabajan el apego, la autoestima o los patrones. Este empieza antes: por darte la referencia de lo que es básico. Sin esa base, todo lo demás se construye sobre la nada. A veces solo hace falta una frase, un ejemplo concreto, para que algo encaje de verdad. Y cuando eso pasa, cambia cómo lo ves todo.
Saber no siempre es suficiente, tienes razón. Pero hay una diferencia entre saber que algo no te hace bien y tener una referencia clara, concreta y tuya de lo que sí mereces. Este curso no hace el trabajo por ti. Lo que sí hace es darte esa referencia que hasta ahora no tenías, para que cuando dudes —porque aparecerán las dudas— tengas algo sólido a lo que volver. No otro post. No tus amigas. Tu propio criterio.
Los vídeos no pasan no duran más que 5-10 min a como mucho hacerlo completamente a tu ritmo. No hay fechas, no hay clases en directo, no hay presión. Lo haces cuando puedes y vuelves cuando lo necesitas.
Puedes escribirme por email y las resuelvo. El curso está pensado para ser claro y directo, así que normalmente no suelen surgir muchas, pero si te queda algo, estoy aquí.