CLASE ONLINE: QUE LA ANSIEDAD NO DIRIJA TUS RELACIONES

Vive tus relaciones sin que la ansiedad decida por ti

Para la mujer que pone tanta energía en que la relación funcione — analizando, amoldándose, dando más de lo que recibe — que se olvida de sí misma. Y cuando algo se tuerce, no piensa “esto no me lo merezco”, piensa “qué he hecho mal”.

La clase es el 28 de Julio a las 18:00 y quedará grabada.

Cuando estás en pareja o conociendo a alguien...

Un mensaje que tarda un poco más de lo normal. Un plan se cancela a última hora. Un silencio después de una discusión que se alarga más de la cuenta.

Notas que algo ha cambiado.

Y entonces empieza el bucle: revisas si ha visto el mensaje, miras cuándo se conectó por última vez, relees la conversación entera buscando en qué momento has podido decir algo que le ha molestado, miras si ha subido algo a las redes y si no obtienes respuesta, a veces le vuelves a escribir con cualquier excusa solo para que te escriba.

Y lo más agotador no es ese momento.

Es todo lo que piensas sobre ti:

“Es que soy muy intensa y mi ansiedad es el problema “

Y la conclusión a la que llegas:

“Como siga así nadie me va a querer”

Y tú lo has intentado, has hecho lo posible por controlar la ansiedad.

Intentas distraerte leyendo, con el trabajo, con amigas, pero no puedes concentrarte, tu mente sigue ahí.

Te dices que no es racional, que todo está bien para calmarte pero no lo consigues.

Parece que en ese momento la ansiedad puede con la razón.

Y tu mente cada vez se acelera más pensando:

“Y si ha conocido a otra”, “¿Y si he hecho algo mal”, “¿Y si está perdiendo el interés?”, “Ya no le importo, no soy su prioridad”

Y entonces ese miedo a que te deje cada vez es más grande.

Y claro, desde ese miedo más aumenta tu necesidad de recibir una confirmación de que todo está bien y por eso, más analizas, más miras el móvil y más intentas obtener esa respuesta.

Y más se reafirma después la creencia que tienes de que tu ansiedad es el problema, de que eres demasiado intensa.

Y NO. No eres demasiado intensa.

Esa es la idea que más daño te hace, y la que precisamente vamos a desmontar en esta clase.

El problema es que hasta ahora has intentado gestionar tu ansiedad con tu mente, cuando la sientes en tu cuerpo y es eso lo primero que tenemos que trabajar.

Es como si intentases correr una maratón solo pensando en que quieres correrla, pero sin entrenar, sin practicar. No servirá de nada hasta que te pongas tus zapatillas y salgas a correr. Con la ansiedad pasa lo mismo.

Y si sigues tratando de gestionar tu ansiedad como has ahora..

No se va a ir.

Por mucho que intentes distraerte, que hables del tema con amigas o que te digas y repitas que no es racional.

Seguirás sintiéndola. 

Solo se irá en el momento en el que tu cuerpo sienta que ya no está en peligro, que ahora puedes estar tranquila y que pase lo que pase, estarás bien.

Y eso no lo logras con discursos muy preparados, con técnicas para soltar pensamientos o manteniéndote muy ocupada para no poder pensar.

Lo logras cuando trabajas en sentirte segura en tu cuerpo, independientemente de lo que pase fuera. Y eso es lo que te voy a enseñar en la clase.

Cuando aprendes a gestionar tu ansiedad pasa esto:

Imagina dentro de unos meses.

Estás conociendo a alguien y de repente, tarda más de lo normal en responder. Te sorprende, te llama la atención, pero tú sigues a lo tuyo, con el móvil en la mesa incluso con la pantalla boca a bajo, sin necesitar mirarlo cada dos minutos.

Sales con tus amigas y disfrutas de la noche entera, sin necesitar llevar el móvil todo el rato encima por si llama, por si te escribe no tardar en responder.

No te escribe, pero ves que está subiendo historias en Instagram, y tu primera reacción ya no es “no le importo”, sino “bueno puede que ahora le apetezca desconectar y aún así, si veo que es algo que me hace más a menudo, lo hablaré con él”.

Esa mujer no es una versión idealizada e inalcanzable de ti.

Es lo que ocurre cuando dejas de gestionar la ansiedad solo con la cabeza y la trabajas desde donde aparece, el cuerpo.

Lo que necesitas

No necesitas repetirte mil veces que no está pasando nada malo.

No necesitas hablar, hablar y hablar con tus amigas sin parar para calmar tu ansiedad.

No necesitas distraerte y evadirte para no escribirle.

Cuando llega el pico, cuando sientes esa presión en el pecho, ahí no hay lógica posible. Ahí lo que hace falta es saber regular el cuerpo primero — y eso es lo último que haces en ese momento.

Esto es lo que vas a aprender en la clase online

1. Identificas cómo se manifiesta tu ansiedad

Descubres que no solo la sientes cuando tarda en responder o hay algún cambio y empiezas a ver que hay más señales que incluso habías normalizado, con “yo es que soy así” o “siempre he sido…”

Y esto te da un poder que antes no tenías, porque ahora que lo ves lo puedes cambiar.

2. Distingues qué es tuyo y qué es del otro.

Dejas de asumir toda la responsabilidad por lo que sientes y ya tienes claro cuándo tu ansiedad es algo que tiene que ver contigo y cuando es por algo que la otra persona provoca en ti.

3. Descubres el sentido que tiene tu ansiedad

Hasta ahora te llamabas intensa, que eras controladora, pero después de este punto no volverás a hacerlo, porque ves que esa ansiedad aparece por una razón.

4. Aprendes qué hacer cuando sientes ese pico de ansiedad.

Ahora sabes qué es lo que de verdad funciona para gestionar tu ansiedad, sin listas interminables, sin argumentos que no te crees, sin tener que pasarte horas distrayéndote con cualquier cosa.

Tienes tus herramientas y sabes usarlas.

ANTES DE APUNTARTE

Esta clase es para ti si...

¿Quién soy yo?

Me llamo María García y soy terapeuta transpersonal.

Durante años yo misma vivía mis relaciones desde la ansiedad.

Cualquier pequeño cambio me desestabilizaba y entonces, empezaba a entrar en bucle, mi mente se ponía en modo catastrofista y anticipaba todos los posibles escenarios donde mi pareja me dejaba, se iba con otra, me rechazaba.

Lo pasaba realmente mal y lo peor no era solo sentir la ansiedad, era lo que hacía desde ella: insistía, me metía en las redes, revisaba cada una de nuestras conversaciones, a veces incluso llegaba a recriminar cosas…

Todo eso me llevaba cada vez más a confirmar que era una controladora, que era demasiado intensa y que normal que nadie me quisiera siendo así.

Ahora sé que eso no es así.

Esas relaciones me generaban esa ansiedad y lo que más necesitaba no era controlarla, era aprender a gestionarla.

Todo lo que te llevas en la clase

37
27
hasta el 21/07

Incluye

  • Clase online en directo conmigo de 1h 30
  • Cuaderno de ejercicios para indagar en la raíz de tu ansiedad
  • Herramientas prácticas para disminuir tu ansiedad en el día a día
  • Acceso a la grabación para siempre
  • Puedes preguntar lo que necesitas y resolver esa duda que llevas tiempo intentando responder.
RESERVAR PLAZA

Si estás harta de que tu ansiedad te impida disfrutar de tus relaciones y ser tú

Apúntate a la clase online y saldrás sintiéndote tranquila, segura y con herramientas para poder gestionar tu ansiedad